viernes, 1 de mayo de 2026

Nuestra Señora del Carmen una hacienda con mucha vida






        Entrada principal



                                    Panorámica de la hacienda

El caserío al que haremos referencia en esta entrada se encuentra prácticamente a la llegada de la localidad de La Puebla de los Infantes, en la margen derecha de la carretera de Peñaflor, la SE-7105, que nos llama la atención por su prestancia, estado de conservación y la vida que se muestra en torno a él.

 Nuestro interlocutor para saber acerca de la trayectoria de la hacienda y sus edificaciones, D. Cristóbal Martínez Becerril, biznieto de D. José Becerril Castillo, el pionero de la familia tanto para la producción de aceite como para la actividad agropecuaria de la finca.


                          

                                      Patio central distribuidor

Orígenes

En origen se trató de una almazara o molino para obtención de aceite que creó en 1892 el Sr. José Antonio Lemos al que se lo adquirió D. José Becerril Castillo, natural de La Puebla de los Infantes, continuando con la actividad del molino y la agropecuaria. Es por lo que desde entonces ha sido conocido popularmente como “Molino de Becerril”. En la puerta de la entrada principal permanece en su recuerdo JBC. Lo heredaría su hijo el D. José Becerril Enríquez que había trabajado con su padre en sus emprendimientos a lo largo de la primera mitad del siglo XX.

(Dependencias del molino)

La hacienda a partir de la segunda mitad del siglo XX

 El molino y la hacienda pasarían a regirlos la heredera, Dª Carmen Becerril Castillo y su esposo,  D. Carlos Martínez Román, miembro de una saga muy importante de La Puebla de los Infantes ( Ver entradas 117 y 118 de este Blog), que continúan con la actividad del molino hasta finales de la década de los años setenta del siglo XX en que deja de ser rentable, quedando en la hacienda solo la actividad agropecuaria.

Entre estos años y principios de los ochenta emprendieron una plantación de frutales y a continuación unas instalaciones de invernaderos para  actividad hortofrutícola, compatibilizada con la siembra y alternancias de cereal.   

( Entrada a la fábrica)

                                                                      Zona de truja



De esta etapa y las anteriores la familia conserva cobertizos de la truja o depósito de la aceituna, la sala de molturación y prensado de la masa, totalmente restaurada y rehabilitada en la actualidad, con la plataforma de las piedras cónicas de granito  giratorias y el sistema eléctrico que las movía, encontrándose estas a modo de mesas pétreas entre la entrada del molino propiamente dicho y lo que fue la bodega.             

(Plataforma de la molienda)

                                           

                                                    Acceso a la bodega

Conserva así mismo la familia Martínez-Becerril en perfecto estado de conservación una antigua noria de sangre de finales del siglo XIX, instalada sobre un pozo de factura extraordinaria, sobre un cobertizo que la protege de nueva construcción. Y una enorme alberca circular, para abastecimiento y riego, en la parte más elevada de la finca para propiciar la presión del agua.


                  Magnífica noria de la hacienda en perfecto estado de conservación
      

                              Y amplia alberca distribuidora próxima a la carretera

La hacienda en las tres últimas décadas

Para entender bien lo que se relata a continuación debo aclarar que todos los miembros de la familia Martínez- Becerril siempre han considerado   como segunda vivienda este caserío o cortijo, lugar de asueto, de encuentros y celebraciones familiares y de amigos,  de animales domésticos, de almacenajes…;llegando a pernoctar en él algunos miembros ,rehabilitándose para ello estancias de uso común e individuales.

Teniéndose en cuenta lo anterior, esta familia se propone en principio adecuar el patio, hace aproximadamente 30 años, para terraza-bar de verano, o alquilarlo para eventos y celebraciones, con bastante éxito. Todo lo cual ha ido repercutiendo durante este tiempo en el mantenimiento y adecuación de dependencias e instalaciones conforme a un orden de prioridades, hasta el tiempo presente en que han hecho realidad un proyecto difícil de conseguir, como ha sido disponer de un caserío que nos llama la atención cuando se visita, tanto en los exteriores como en sus interiores, por tratarse de un conjunto totalmente coherente, lleno de detalles de muy buen gusto; y lo más importante, dispuesto a ser habitado confortablemente.


Actividad artística dentro del conjunto que tratamos

No quisiéramos concluir esta reseña de uno de los edificios particulares más importantes de La Puebla de los Infantes, sin hacer referencia al taller de talla artística de la madera que alberga, al frente del cual está el ya maestro de esta arte en La Puebla de los Infantes, D. Cristóbal Martínez Becerril, con un nivel de creación artística bastante elevado, como hemos comprobado al visitarlo; actividad desconocida aún por muchos convecinos, porque hasta ahora no se ha planteado realizar ninguna exposición pública de sus obras. El día que se lo plantee sorprenderá dentro y fuera del pueblo, dado lo escaso que están los maestros de talla a mano en los tiempos que corren. Por su parte se limita en la mayoría de los casos a elaborar grandes obras por entretenimiento o para algún regalo. Así mismo elabora con maestría unos  bolígrafos únicos e irrepetibles recubiertos también con toda clase de maderas con acabados increíbles.

Finalmente debo dar las gracias a Cristóbal y a su familia por haber hecho posible este reportaje sobre su hacienda Ntra. Sra. del Carmen, pues, como buenos puebleños,  practican en demasía el valor de la acogida; es público y notorio que las personas que allí acudimos siempre somos recibidos amablemente.