viernes, 23 de octubre de 2015

Estampas puebleñas entrañables de gran valor antropológico

El presente post merece un comentario aclaratorio, porque lo que sigue no es una mera colección de imágenes para el recuerdo. Se revive  con ellas todo un legado histórico, social y cultural que conforman, junto con muchas otras, la identidad de un pueblo. Nos emocionamos cada vez que las vemos, por algo será, y no nos resignamos a pasar página sobre ellas, por aquello de que cualquier tiempo pasado no fue mejor; más bien las debemos tener siempre presentes porque son auténticas maestras de vida. Diría que incluso merecen que salgan del papel impreso para pasar a la recreación: En nuestro afán como pueblo de potenciar el turismo como motor económico creo que sería el momento de que fuéramos pensando entre todos, aunando esfuerzos, en un Parque Temático en La Puebla en el que viéramos sobre el terreno reflejado los quehaceres del pueblo trabajador puebleño a lo largo de siglos. Posiblemente las generaciones futuras nos lo agradecerían y sería un acicate y motivación más para el turismo en el pueblo.
No quisiera dejar este comentario sin recordar aquí a mi compañero y amigo, al amigo de muchos puebleños y puebleñas, Joaquín Conde García, que con su visor fotográfico supo captar perfectamente las imágenes de las señas puebleñas de identidad, imágenes de las que han cogido el testigo en los últimos tiempos Manolo Barco, Juan José Toribio, José Manuel Santana, Javier Carretero, Antígona Márquez, Juan Murillo y tantas otras personas (que me disculpen las que me dejo atrás) que creo llevan a cabo una encomiable  labor de conservación del patrimonio inmaterial.
A tono con el tema en cuestión quisiera recordar también aquí a Lorenzo Santana Bravo con el que me unió una gran amistad y un afán de investigación sobre La Puebla que íbamos intercambiando, poniendo en común y enriqueciéndonos los dos en el discurrir de los años sobre el patrimonio local. Este trabajo conjunto materializó, por ejemplo, junto con el profesor coordinador del proyecto, la "Memoria Fotográfica de La Puebla de los Infantes", libro editado por el IES CELTI  y el Ayuntamiento en el curso 2008-2009.
No puedo dejar de mencionar aquí, agradecido cómo no, a Paulino González en su faceta de investigador de la historia y la vida de La Puebla, del que recibimos tanta información de sus investigaciones cuando se las pedimos, parte de las cuales aún no han visto la luz.
En fin, sirvan las siguientes imágenes como antesala de una serie de reportajes que iré desarrollando a corto plazo con la ayuda de diversos puebleños y puebleñas sobre estas actividades de historia y vida.Dichos reportajes pasarán a engrosar este blog unpuebloencantador.blogspot.com tras publicarse previamente en el periódico comarcal VIVA La Vega. Dará comienzo esta serie con el reportaje titulado "José Mª Durán, el último arriero y talabartero".





































































































sábado, 3 de octubre de 2015

Marouane


 Dice la famosa poetisa y escritora Gioconda Belli que “la solidaridad es la ternura de los pueblos”. Pues bien, este verano en La Puebla de los Infantes se ha palpado solidaridad y ternura a raudales en la persona de Marouane, un joven marroquí de 21 años que  vino al pueblo a trabajar a un bazar hace tiempo, dejando atrás a su familia, y que se ha visto atenazado por una grave enfermedad hasta su muerte reciente el pasado 12 de septiembre; solidaridad que ha llevado a un grupo de personas al acompañamiento permanente a Marouane en su casa y en el hospital y se ha extendido a la ayuda de muchas otras personas e instituciones  del pueblo para que su familia pudiera venir a estar con él y finalmente a repatriar su cuerpo.
Uno que va por la vida tratando de aprender de casi todo, no puede menos que extraer algunas  consecuencias  y conclusiones de una acción tan positiva como la que se ha creado en el pueblo en torno a Marouane y su familia, empezando por constatar dos circunstancias no tan corrientes. Una: un joven inmigrante, en la primavera de su vida, de grandes valores humanos y con capacidad de despertar sentimientos y emociones,  debilitado por la enfermedad, teniéndose que procurar su sustento, sin tener a su familia al lado y por lo tanto sumido en la máxima vulnerabilidad. De otro lado, un grupo de personas nutricias, de esas que dan leche y miel, como en el relato bíblico, de las que tanto se necesitan en los tiempos que corren, que se reúnen, toman cartas en el asunto y se hacen cargo en todo y por todo de Marouane, contagiando con su acción positiva al pueblo y sus instituciones.
 Solidaridad y ternura efectivamente funcionan juntas, pero creo que para que se dé la primera, es decir, el apoyo incondicional a una situación ajena difícil, tiene que darse mucha cantidad de la segunda: el sentimiento ( y las emociones que produce)  hacia una persona que se considera merecedora de un cariño puro y gratuito, como en este caso, por su valía,  por su debilidad y vulnerabilidad; pudiéndose llegar a la conclusión de que es la ternura la que da la fuerza, la que hace que nos lancemos a la acción solidaria.
En su sentido más profundo, la dignidad de la persona consiste en desarrollar todos los valores positivos y buenos que seamos capaces y ponerlos al servicio de la Tierra y los seres que la habitan, con una atención especial hacia las personas.  A estas podemos ofrecerles amistad, compañía, alegría, ternura, empatía, compasión, protección, solidaridad, cariño, seguridad, toda clase de ayuda…y un largo etcétera. Estas acciones no sólo nos dignifican en vida sino que son el único equipaje que nos van a permitir llevarnos en nuestro último viaje. No vamos a poder llevarnos ni siquiera nuestro cuerpo , sólo nos llevaremos la energía del bien realizado. Por tanto deberíamos pertrecharnos mucho de dicha energía.
Estamos abocados a ayudar, a ser generosos, a trabajar codo con codo en beneficio de la comunidad en que nos ha tocado vivir, sobre todo en beneficio de los más débiles y vulnerables si queremos tener salud física y mental, pues así lo llevamos adherido en nuestros genes milenarios que nos lo demandan, ya que la humanidad siempre vivió y funcionó comunitariamente, y en ayuda mutua,  nadie era capaz de vivir aisladamente miles de años atrás; así nos lo han recordado en el correr de los tiempos las grandes religiones: el acogimiento del forastero (refugiado, inmigrante…), el cuidado de los enfermos, ( no solo de los familiares, claro,) etc, etc… Las proclamas en favor del individualismo, del “cada uno a lo suyo”, del “cada uno en su casa y Dios en la de todos”, son de hace tan poco tiempo que no les han dado tiempo a adherirse en nuestros genes, y parten obviamente de intereses políticos. Se lamenta una de las personas que han estado junto a Marouane, corroborando  estos argumentos :  “ La sociedad en la que vivimos no puede estar sólo para el saludo y la relación superficial, sino que debemos hacer que en ella compartamos problemas, inquietudes, objetivos, metas.”
Llegados a este punto y retomando el tema de Marouane quisiera resaltar por un lado, junto a la tristeza por la muerte de un buen amigo, la satisfacción de las personas que han estado junto a él, por haber tenido la oportunidad de inundar su vida, en sus últimos días, de todo aquello que él necesitaba, una experiencia inolvidable y del máximo enriquecimiento personal: “El nos dio más que nosotros a él”, me dicen. También, el agradecimiento infinito de sus padres a todos los que asistimos al acto religioso en su memoria, y por extensión a todo el pueblo, materializado en emocionantes comentarios públicos y en no menos sentidos abrazos agradecidos a todos. El idioma no fue obstáculo porque nos entendíamos con el lenguaje del corazón.
Desde aquí finalmente doy las gracias, en nombre de muchas otras, a estas personas que, rebosantes de solidaridad y ternura, han inundado el pueblo de humanidad este verano y nos han hecho  ser a todos mejores personas.

                                            ( Foto reciente de Marouane)







martes, 15 de septiembre de 2015

Leyenda del arroyo del Infierno

             Hace muchos años, con la protección que supondría nuestro castillo-fortaleza con su guarnición militar, y animados probablemente por los dueños de las tierras que circundaban nuestro pueblo, se instalaron unos monjes en las afueras de lo que entonces sería La Puebla, que según se cree pudieron construir un convento con su capilla y su torre, quién sabe si la que ahora preside nuestra Plaza de la Iglesia.



Actual torre de la Iglesia Parroquial que en parte pudo serlo  de un convento anterior


               Parece ser que estos monjes, por aquello del “ora et labora” se dedicaban en su jornada de trabajo a la alquimia y la fabricación de medicinas. Por la noche, cuando lo dejaban todo recogido, vertían los restos de sus experimentos en el arroyo de la calle Llana, sucediendo que donde ellos realizaban sus vertidos, los animales que bebieran allí terminaban por enfermar y reproducirse con malformaciones o morir, de manera que fue creando una gran preocupación entre las personas que gustaban de observar todos los fenómenos que ocurrían a su alrededor.

               Cuando algún chiquillo se acercaba por allí a lavarse o a charquetear, estas personas observadoras les decían: “¡Cuidado que esa agua parece que la convierte el diablo en agua del infierno y te puede hacer daño! De ahí que nuestro arroyo serrano que recorre el valle del mismo nombre, tomara con el tiempo el nombre de “Arroyo del Infierno”.


Arroyo del Infierno por Angorrilla


               Este nuestro arroyo, aunque con un nombre un poco raro, aparece en los mapas con dicho nombre, como afluente del Retortillo por la derecha y le recuerda a nuestros padres y abuelos épocas pasadas en las que no había piscinas y tenían que recurrir a bañarse en los charcos de los arroyos, como el famoso “Charco del Infierno” ( embalse del Infierno) o cuando por una vereda en paralelo a nuestro histórico arroyo, iban al Retortillo en primavera a pescar bogas a ojete o los 8 de Septiembre a la romería de la Virgen de los Remedios en El Collado y a pasar el día en el magnífico paraje de la desembocadura del tan nombrado “Arroyo del Infierno”.




                      Desembocadura del arroyo del Infierno en el Retortillo (Lugar de celebración de la antigua romería en honor de la Virgen de los Remedios)

     En la actualidad nos recuerda a todos que así como un cuerpo está lleno de arterias y venas que llevan la sangre de un lado para otro y le dan vida, nuestro “Arroyo del Infierno” nos conecta con sus aguas con muchos pueblos y ciudades andaluzas por donde pasan una vez que llegan al Guadalquivir, y a los que nosotros les entregamos algo nuestro, una parte de nuestras aguas que para la humanidad  han sido siempre fuente de vida.


                  
Valle del Infierno


El Gótico-Mudéjar en los monumentos de La Puebla de los Infantes

         Se ha publicado recientemente por la Diputación de Sevilla (PRODETUR) una guía de los pueblos de la provincia, algo más de cincuenta, en la que predominan las ilustraciones de monumentos en las diferentes localidades en que el gótico-mudéjar ha dejado su impronta: El Gótico-Mudéjar por la provincia de Sevilla. Curiosamente en  La Puebla todos los monumentos de calado histórico como son el castillo y las tres iglesias han sido concebidos siguiendo los cánones de este estilo arquitectónico, o fusión de estilos, de manera que esta circunstancia nos invita a reflexionar sobre el por qué de ello y a contextualizar el gótico-mudéjar en La Puebla de los Infantes. 



 Castillo de época cristiana (Mediados del S. XIV)

         Este arte, sobre el que no podemos describir aquí sus características al detalle por falta de espacio, pero que podemos conocer a través de cualquier enciclopedia digital, es, como decimos, resultado de la fusión del gótico, presente en los reinos castellanos desde el siglo XIII, con el mudéjar, resultado de un conjunto de elementos arquitectónicos hispano musulmanes o andalusíes, que florece tras la conquista de AlAndalus, de la mano de expertos alarifes,  albañiles y artesanos conversos. Pero, para que esta fusión pudiera producirse no solo se tuvo que dar la imposición del arte de los vencedores, sino la admiración de estos hacia el arte de los vencidos. Se dice que tanto Fernando III como su hijo Alfonso X, quedan deslumbrados, como anteriormente les había ocurrido en Córdoba, por tanta maravilla como se encuentran en Sevilla, no solo por  la aljama o mezquita mayor, con su alminar (Giralda) o el Alcázar, sino por todo lo que aún en nuestros días se conserva en nuestra capital del esplendor de AlAndalus, obligando a que no se destruyera nada. Sería a partir del terremoto de 1356, sobre todo, cuando las viejas mezquitas cristianizadas son sustituidas por iglesias de este estilo arquitectónico como las de Omnium Sanctorum, Santa Marina, Santa Catalina, San Andrés, San Pedro…Y qué decir del Palacio Mudéjar del Alcázar, ya en tiempos de Pedro I, ejemplo único de la arquitectura del mismo nombre en España.

Interior de la iglesia de Santiago ( Mediados S. XIV)
         En La Puebla de los Infantes, para que se haya dado la fusión arquitectónica  en toda su monumentalidad; es decir, en el castillo, de época cristiana, de mediados del siglo XIV, que nace probablemente como estandarte de la conquista de este territorio, con funciones de vigilancia de las vías de comunicación con la Sierra Norte y de la banda gallego-portuguesa, origen del actual pueblo-fortaleza, y en las tres iglesias, debieron darse también algunas circunstancias que lo hicieran posible, y que desgranamos a continuación a modo de hipótesis histórica. La principal  sería que el referente a seguir o canon en el que mirarse para las grandes construcciones civiles y religiosas de pueblos como el nuestro tendría que ser lo que se estaba construyendo en Sevilla, cuyo Concejo o Ayuntamiento ya de por si era quien regía nuestro castillo. Junto a este y casi adosada a su barbacana,  la iglesia de Santiago, la más antigua de las tres, que nace por el mismo tiempo para el culto de la guarnición militar y sus cuidadores: herrero, zapatero, talabartero, panadero, lavandera, costurera…; en definitiva, los pioneros puebleños, los primeros pobladores tras la conquista:  cristianos o cristianizados (los conversos),  castellanos o castellanizados. La iglesia de Santiago conserva dos de sus tres naves originarias, con  arcos apuntados de herradura de aires califales cordobeses.



Ermita de Santa Ana ( Barrio de La Medina)
      Otra circunstancia pudo ser que este fuera lugar desde antiguo de alarifes (maestros de obra), albañiles y artesanos andalusíes de prestigio que una vez conversos serían a los que se les confiara las grandes obras del nuevo pueblo que nacía tras la devastación del anterior. Y es que posiblemente la sombra de nuestra aldea andalusí primitiva, Cañebolo, (que ya se menciona en el siglo XIII en el documento de donación de Alfonso X, del Valle de Castril , o de las tierras fértiles del lugar),  sea más alargada de lo que creemos. Lástima que se sepa o se haya investigado tan poco sobre Cañebolo, como casi de todo AlAndalus o de casi todo un milenio de Andalucía. En pueblos pequeños como el nuestro las huellas o las estelas que nos quedan, a falta de archivos históricos de aquella época, son arqueológicas, toponímicas, de usos y costumbres, del lenguaje (tradición oral, leyendas…) En La Puebla tenemos el barrio de La Medina (o La Meína en lenguaje castizo) donde se asienta la ermita de Santa Ana, del siglo XV, que da nombre a una coqueta plaza con su pozo de fábrica andalusí. Esta iglesia tiene  una sola nave, con arcos apuntados de ladrillo, típicos del mudéjar de la Sierra Norte, que perdió con el paso inexorable del tiempo su artesonado, posteriormente restaurado, pero no su encanto. Nos queda la Zahareta, hoy calle, antaño posible zona de expansión o esparcimiento de la aldea andalusí. Nos falta el otro gran elemento para completar el puzle: La Alcazaba, que algunos la situarían en un promontorio pedregoso, testigo mudo de la posible devastación conquistadora, al Oeste de La Medina, conectada por la calle Amargura y observada por el Arquillo, actual calle y antaño, por qué no, puerta de acceso de un recinto amurallado.
       Siguiendo en esta onda andalusí podemos suponer en La Puebla una cultura del aceite, que se prolonga en el tiempo desde su origen hispanorromano de  la municipalidad de  Celti  y junto a ella una industria alfarera importante, como nos evidencian los restos arqueológicos, así como un desarrollo agrícola y hortelano en los valles de Castril y del Infierno, con reliquias de fuentes y manantiales, de norias y albercas, de palmeras y laureles centenarios. Y relacionado con el campo en general, una artesanía, gastronomía y cultura fitoterapéutica importantes. Y podríamos seguir con el encalado de las casas, ( tenemos un pueblo blanco donde los haya…) un vocabulario y expresión ágiles, vivaces, llenos de contenido que se funden con los gestos…Pero que estas hojas no nos oculten el bosque de la grandiosidad de AlÁndalus que en los pequeños núcleos de población como Cañebolo posiblemente no se disfrutara: su aportación científica (medicina, matemáticas, astronomía…), tecnológica, artística, filosófica, histórico-literaria, su trasvase de la cultura grecorromana a una Europa embrutecida, en lo que se ha dado en llamar el primer renacimiento europeo, protagonizado por grandes figuras andalusíes…Interesante, pero poco sabemos de esto, porque se trata de la historia de los vencidos y es la de   los vencedores la que se impone.


Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de las Huertas ( Finales del S.XV)
           Para terminar nos queda referirnos a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Huertas, de finales del S.XV o principios del XVI. Hay quienes sostienen que sus elementos medievales, entre ellos parte de la torre-campanario, pudieron ser anteriores que los elementos mudéjares ya que pudieron formar parte en origen de un convento templario. Su estructura de tres naves con cinco tramos y capilla mayor, con recorrido desde la entrada hasta la cabecera, es mudéjar, como mudéjar debió ser su artesonado que fue sustituido por bóvedas vaídas tras el terremoto de Lisboa de 1755. Es de destacarse en la Iglesia Parroquial también la importancia de la imaginería de los siglos XVI al XVIII.





miércoles, 2 de septiembre de 2015

Rutas de senderismo en el término municipal de La Puebla de los Infantes: DIFICULTAD ALTA, MEDIA Y BAJA


(Con la colaboración de mi compañero senderista y amigo Francisco Martínez)

I.- DIFICULTAD ALTA:
1.- Sendero de Sierra Morena GR 48 por La Puebla de los Infantes:
·        Publicado en la revista VIVA La Vega nº 12, del 16 al 28 de febrero de 2015 ( Pag. 12), a la que se accede por internet.
·        Publicado en este blog el pasado 03/06/2015 con el título: El sendero de Sierra Morena, GR 48, por La Puebla de los Infantes
2.- Sendero vértice geodésico o mirador de Las Palomas:
·        Publicado en la revista VIVA La Vega nº 15, del 1 al 15 de abril de 2015 (Pag. 12), a la que se accede por internet.
·        Publicado en este blog el pasado 03/06/2015 con el título: Un magnífico sendero para un fin de semana primaveral



El vértice geodésico o mirador de Las Palomas, un referente de varias rutas senderistas
3.- Camino de Gibla:
            Salida desde La Puebla de los Infantes por la carretera a Constantina y Lora del Río (SE-6102). Se gira a la derecha por el camino de El Toril y se continúa hasta la confluencia de este camino con El Romeral, tomándose a la derecha hacia La Cueva hasta llegar a la cancela final ya en Gibla, con retorno por el mismo camino.
            Total sendero (ida y vuelta): Unos 24 kms.
           Observaciones: impresionantes paisajes, al principio olivos, de dehesas, arroyos de sierra…y camino sinuoso con continuos sube y baja.

II.- DIFICULTAD MEDIA:
1.- Sendero de los Almendros:
Sendero de reciente puesta en funcionamiento, con un comienzo en El Cañuelo, justo al pasar la confluencia de las carreteras de Constantina (SE-7103) y la de Lora del Río (SE-6102), en el que se dispone de aparcamiento, a unos 3 kms. del pueblo. Nos ofrece dos opciones, que pueden ser simultáneas; por tanto A y/o B y una opción C:
Opción A: Partiendo de El Cañuelo, caminamos por un carril, muy horizontal, sin apenas subidas ni bajadas, de reciente construcción, que va en paralelo a la orilla izquierda del embalse José Torán, con todo el atractivo que este tiene, hasta el límite del los términos municipales de La Puebla y Lora, a unos 5 Kms. Llegados a este punto podemos volvernos por el mismo camino o realizar también la opción B
Opción B: Al final del Sendero de los Almendros en que tenemos a vista de pájaro el cartel anunciador del término municipal de La Puebla, cruzamos la carretera (SE-6102) y tomamos una vereda que nos llevará al cabo de unos 2 Kms. de subida al vértice geodésico o mirador de Las Palomas, mencionado más arriba. La subida  se hace  entretenida por los bonitos paisajes en torno al embalse que vamos contemplando, que nos  invita a sucesivas paradas y fotos. La bajada, muy rápida y divertida.
Opción C: Desde la zona de estacionamiento de vehículos,  nos   volvemos unos 100 m.  hacia  la fuente  de “El Cañuelo” y frente  a  ella  tomaremos  la  antigua carretera  SE-146, ahora  “vía  paisajística”, y a lo largo de  2 km  ascendemos,  hasta llegar  al mirador del  Sanguino,   pudiendo  disfrutar  en todo  el trayecto de las impresionantes vistas  que  nos  ofrece   el embalse José Torán  y todo el valle de Castril. Continuamos  1.5 km   adelante   hasta  llegar  al  carril de Las Palomas a la derecha. A lo largo de  2 km de  camino de tierra   llegamos  hasta el mirador de Las Palomas, vértice geodésico,  donde  podemos disfrutar  de  una  de las   vistas  más espectaculares  de  nuestro término municipal,  donde con  solo  girarse  podemos  contemplar  la  Sierra Norte de Sevilla   y  la  Vega del Guadalquivir.  Regresamos  sobre  nuestros  pasos, a lo largo de  500 m.  para  iniciar  la bajada por una vereda  a  la izquierda, que  a lo largo de  poco más de kilómetro y medio nos deja en la carretera de Lora, la SE-6102, en la margen izquierda del embalse , iniciando  el regreso hacia la  zona de estacionamiento  por el Sendero de los Almendros   descrito en las Opción  A y B.  Recorrido  total: 13 Kms. 


El Cañuelo, origen y destino de magníficas rutas en torno al embalse José Torán

2.- El Santo o cerro de San Cristóbal:  Opciones A y/o B
Opción A: Ida y vuelta por el carril de El Santo hasta llegar a las inmediaciones de su cumbre. Total sendero: unos 6 Kms. aprox. con gran pendiente a la ida. La vuelta, muy fácil. Veremos a través de la falda del cerro magníficas panorámicas del pueblo y sus valles.
Opción B: Podríamos continuar hasta El Campillo y seguir por la carretera SE-146 de El Sanguino, a la derecha, que apenas tiene tráfico de vehículos, hasta llegar a El Cañuelo, donde previamente hemos debido dejar coches que nos trasladen al pueblo si no queremos andar el tramo hasta este por una carretera que ofrece peligro por su intenso tráfico, la SE-6102 Lora- La Puebla. En esta opción divisaremos la vega del Guadalquivir, bellos parajes por El Sanguino y panorámicas del embalse de José Torán. Las dos opciones serían en total unos 12 Kms.



Panorámica invernal desde el entorno de El Santo: el carril y el pueblo

3.- Ermita de La Puebla de los Infantes: Opciones A y/o B
Opción A: A unos 5 Kms.de la localidad por Pza. Virgen de las Huertas y C/ Colón. Total sendero: unos 10 Kms. Olivares, dehesas, ganadería, vistas panorámicas y paraje natural de la ermita.
Opción B: Podríamos continuar por el carril que nos lleva a la ermita 3 ó 4 Kms. adelante, hacia la sierra de El Lobo ( en el mes de diciembre podemos saborear madroños en sus orillas, encontrar setas y admirar bellas panorámicas).



El entorno de la ermita de la Virgen de las Huertas, muy idóneo para el reagrupamiento  y la convivencia de senderistas

4.- Depuradora de agua potable y azud del Retortillo
Ida y vuelta por el mismo carril que nos lleva desde la localidad en dirección a la Huerta el Pesebre. Al sobrepasar esta, y en la bifurcación, tomamos a la derecha. Total sendero ida y vuelta, unos 10 Kms. Observaciones de olivares al principio, dehesas, ganadería, vistas panorámicas y bellos paisajes en torno al río Retortillo con su bosque de ribera  y el azud o pequeño embalse para extracción de agua de abastecimiento, con mucha posibilidad de  avistamiento de buitres negros y leonados. Hay que prever cómo acceder hasta el final pidiendo permisos por haber cancelas cerradas con candados.( camino  con  varias cancelas  y  nuevos propietarios).



Azud  del Ayuntamiento en el río Retortillo por Piedras Blancas


5.- Cortijo El Monte (en dificultad baja) continuando hasta Los Cerrillares (dificultad media)
En los dos casos hay que tomar el carril de la Huerta el Pesebre y al sobrepasarla tomar a la izquierda en la bifurcación. Hasta el cortijo El Monte, unos 3 Kms. y hasta Los Cerrillares, otros tantos. Total sendero: unos 12 Kms. Observaciones: A parte la constante de olivares y dehesas, encontraremos en el cortijo El Monte una magnífica fuente, un acueducto romano (el mejor conservado de todo el término) y un merendero frecuentado por Blas Infante. Requiere permisos previos para los accesos hasta el final por las cancelas cerradas con candado debido al ganado.
6.- Antiguos huertos familiares de El Retortillo (Saravia, Güeite…)
Por el carril de Angorrilla, y previos los correspondientes permisos, a través de la dehesa de El Collado, podemos disfrutar de esta, sobre todo en primavera, de bellos paisajes y vistas panorámicas como las del pueblo desde el cortijo. En este se encuentra la ermita de la Virgen de los Remedios, de la antigua romería de La Puebla, y el nacimiento del agua que riega la Huerta de la Virgen. Seguimos por un carril que nos llevará a los barrancos de El Retortillo en dirección a los antiguos huertos y de un magnífico manantial que todavía está en actividad. Ya en los desfiladeros del Retortillo podemos observar dormitorios de rapaces y crías. Total recorrido, ida y vuelta, unos 12 Kms.
7.- Sendero de El Turruñuelo por Las Carboneras
Ida y vuelta por el carril de Angorrilla, continuando un pequeño tramo de unos 400 m. por la carretera de Peñaflor, SE-7106, siguiendo por el antiguo Cordel de Hornachuelos que encontramos a la izquierda en el rellano del cartel del término, al llegar al alcornocal de Almenara. Seguimos por el carril hasta encontrarnos con el embalse de derivación del Retortillo en la zona del Vado de la Gitana. Observaciones: huertos, olivares, dehesas y ganado, antigua calera, vistas panorámicas y avistamiento de aves; con suerte: rapaces, martín pescador y cigüeña negra. Total recorrido ida y vuelta, unos 14 Kms.


Antiguo Vado de la Gitana del Cordel de Hornachuelos
              
8.- Castillo de Almenara
Ida y vuelta por la carretera de Peñaflor a La Puebla por Almenara,  hasta la primera cancela de la finca a la derecha en el límite del término municipal entre los dos pueblos y continuar por el carril, si obtenemos permiso para ello. Total sendero ida y vuelta, unos 10 Kms. aproximadamente. En el caso de que no sea posible al acceso a través de la finca, habrá que seguir por la carretera hasta el Km. 7 en que al frente divisaremos las ruinas de este castillo almohade del s. XII. Observaciones: panorámicas del pueblo y el valle del Infierno al principio ; a continuación, olivares, dehesa, panorámicas del valle del Guadalquivir, restos arqueológicos, calera antigua…

III.- DIFICULTAD BAJA:
1.- Presa y Molino de Sofío
Ida y vuelta por carril señalizado al efecto recientemente, pasando por la dehesa de Caballo, La Canteruela y el llano del Herrador. Total sendero, unos 10 Kms. Observaciones: dehesas y bellos paisajes en El Retortillo, en concreto se visita un entorno muy atractivo desde que se divisa en la altura como es el formado por la presa, la canalización y restos del Molino del Agrimensor, de producción de harina conocido como de Sofío, por ser el último dueño que lo tuvo en actividad hasta mediados del anterior siglo XX.


El río Retortillo en general y la presa y molino de Sofío en particular, muy atractivos para todas las edades

                   
2.- Cortijo El Monte
Descrito en Dificultad Media, como paso hasta Los Cerrillares. Paraje natural, fuente, acueducto romano y antigua huerta con merendero frecuentado por Blas Infante. A unos 3 Kms. de distancia, total sendero: 6 Kms.
3.- Fuente La Mujer
Paraje natural señalado en Sendero de Dificultad Alta, al comienzo del sendero circular del de Sierra Morena GR48, a unos 3 Kms. de la localidad.Total sendero 6 Kms.
4.- Angorrilla
Ida y vuelta por carril que parte de la calle del mismo nombre hasta intersección de la carretera de Peñaflor, que dista de la localidad a unos 3,5 Kms. Total sendero: Unos 7 Kms. aprox. Observaciones: Huertos familiares, arroyo del Infierno y valle del mismo nombre con tierras de labor, dehesa de El Collado, pequeño afluente del anterior y paraje de chopos.
5.- Cañuelas
Ida y vuelta por carril a la derecha a la salida de la carretera de Las Navas de la Concepción justo al sobrepasar la gasolinera. Se suele andar el tramo que se desee. Observaciones: terrenos de labor, olivares, huertos, ganado y vistas panorámicas. Total sendero ida y vuelta: unos 8 Kms. aproximadamente.

6.- La Canaleja

Carril que partiendo de la Pza. de Santa Ana, y recorrido el que se desee, nos lleva a divisar el Valle del Guadalquivir desde los 2 Kms. del casco urbano. Observaciones: huertos familiares, Fuente Vulgana, Fuente del Tío Mateo, dehesa de Almenara y pie de El Santo (cerro de San Cristóbal, vértice geodésico, mayor altitud de la comarca: 476 m.), olivares, huertas, ganado…Podemos recorrer en ida y vuelta los 6-8 Kms. que establecemos en la Dificultad Baja.

sábado, 15 de agosto de 2015

Loli Vera, el diseño en constante evolución







                Cuando van llegando aires de feria a La Puebla de los Infantes, y nos estamos refiriendo a las Fiestas Patronales en honor de la Virgen de las Huertas, del 15 al 18 de agosto, una persona representativa de mujer puebleña emprendedora y diseñadora del buen vestir para fiestas de esta índole, no es otra que Loli Vera, a la que de antemano le agradecemos que se preste a nuestra entrevista y reportaje, en esta fecha de final de julio, de intenso trabajo para ella, con los que pretendemos dar a conocer, por si todavía quedan  en la comarca quienes no la conozcan, a una persona que vale la pena, por su tesón en el trabajo y su afán de superación, habiendo estado abierta siempre a aprender y a innovar en el diseño de la moda flamenca y en la actualidad en otros vestidos.
 Hola, Loli, ¿cómo te definirías?
 - Me veo una mujer trabajadora, con afán de superación, que todo lo he ido consiguiendo a base de esfuerzo y trabajo; pero que también he tenido la suerte de haber tenido una familia que me ha apoyado y me ha ayudado, y personas que me han abierto camino.
 Tu afición o vocación fue la costura, el diseño o ambas cosas?
 - Ha sido algo simultáneo y como innato ya que desde muy pequeña me confeccionaba mis propios vestidos y disfrutaba con ello.
 ¿ Cómo lograste dar el salto a toda una empresa familiar de diseño de moda flamenca? En la actualidad con taller y tienda en La Puebla y tienda en Dos Hermanas…
 - En el año 2003 se me ofrece la oportunidad de participar en el programa de Canal Sur “Generación 21” de mujeres emprendedoras. A partir de ahí se me abrió la puerta de la pasarela SIMOF ( Salón Internacional de la Moda Flamenca) a la que llevé  mi primera colección que gustó mucho, y… hasta hoy.




 ¿ Por qué moda flamenca en los comienzos?
 - Fue un momento en el que en nuestro pueblo el traje de flamenca se usaba poco y yo aposté por animar a las mujeres a darle ambiente flamenco y colorido a nuestra feria.
 ¿En qué te inspiras para diseñar tus modelos?
 - Estoy muy pendiente de las tendencias, los colores, los tejidos y cortes, y lo demás me va surgiendo espontáneamente.




 Comprobamos que vas evolucionando a diferentes productos…
 - Se trata de ir adaptándonos a los tiempos, aparte de que el mercado de la moda flamenca está muy saturado. Hemos cogido también la línea de primera comunión y los trajes de novia y de fiesta, que nos están dando buen resultado.
 ¿Qué te produce las mayores satisfacciones de tu trabajo?
 - Cuando pruebo el traje y le miro la cara al/ la cliente. También los comentarios que me dedican en las redes sociales. Y qué decir sobre el verme en muchos eventos apoyada y hasta jaleada por las personas del pueblo que asisten a mis desfiles y muchas otras personas que  me conocen, me siguen y me animan. O haber tenido la oportunidad de conocer y vestir a personas muy importantes, como la primera dama de Honduras, a modelos famosas, a participantes del programa La Copla…





Por cierto, para el día 13 de agosto, está anunciado un desfile tuyo en La Puebla a beneficio de la Hermandad de la Vera Cruz…
 - Sí, esta hermandad viene contando conmigo año tras año para este desfile benéfico, en un marco muy bonito como es la Plaza de la Iglesia entre sus naranjos. Este año quiero presentar trajes de flamenca y también de novia y de fiesta.
 ¿Consideras que has alcanzado las metas que te propusiste cuando empezabas?
 - Creo que las he superado con creces, porque nunca pensé llegar aquí o allí, sino desarrollar un trabajo que me gustaba.
Tu trabajo también tiene dificultades como los demás…
 - Claro, el calendario de entrega, el agolparsete el trabajo en determinadas épocas del año…
 En tu empresa haces compatible el trabajo artesanal del traje a medida con la venta on line ( www.modalolivera.com),(info@modalolivera.com), incluso al extranjero ¿Cómo lo hacéis compatible?
 - Lo mío es artesanal y a medida, y el cliente está en contacto permanente conmigo y algunos vienen incluso del extranjero a pruebas y demás.
¿Qué mensaje le darías a la juventud que comienza a desarrollar sus sueños?
 - El mensaje de la persistencia y el tesón. Las cosas no son fáciles, debes dedicarle esfuerzo y dedicación a lo que pretendes a pesar de los errores y las barreras que se te puedan ir presentando, porque todo reto es difícil pero no imposible.

 Gracias, Loli, y mucha salud y suerte para conseguir lo que te propones cada día.

domingo, 9 de agosto de 2015

El Turruñuelo, otro espacio natural, con mucha historia, compartido por La Puebla y Peñaflor

                                
Nos estamos refiriendo al espacio comprendido a la izquierda de la carretera SE- 7105 según vamos desde La Puebla a Peñaflor,  entre el cordel de Hornachuelos, que sirve de límite entre los dos términos municipales, el río Retortillo y el espacio de Malapiel. Este cordel, que vendría probablemente de Constantina y La Puebla colinda con el Alcornocal de Almenara, en la parte de Peñaflor,  y los Ganchales de la Virgen y las Carboneras en la parte de La Puebla . Desde muy antiguo  los habitantes de uno y otro pueblo han convivido en propiedades limítrofes, sobre todo de olivar y monte bajo en este espacio, compartiendo afanes, ayuda mutua y amistad, y han realizado actividades similares a lo largo del cordel: pastoreo y caza, fabricación de cal y de carbón y picón. La vía pecuaria de referencia cruzaba el río Retortillo por el vado de La Gitana atravesando a continuación Pajares y la Vegavita, ya en el término de Palma del Río. Actualmente este paso es imposible al encontrarse cortado por el embalse de derivación del río Retortillo o de Malapiel.


Calera de los hermanos Santana Asenjo en el cordel de Hornachuelos a la altura de los Ganchales de la Virgen

Pero no era esta la única vía pecuaria que atravesaba El Turruñuelo , en tanto que existía otra que desde Lora del Río y Setefilla atravesaba Almenara y venía hacia la zona de La Cerquilla y huerta de los Brasoles, para unirse con el cordel descrito más arriba.

Para El Turruñuelo ha tenido desde siempre un significado especial el río Retortillo, el Tortiello medieval, el río torcido o retorcido, y las cuevas y demás abrigos naturales junto a su ribera, por su enclave estratégico junto al agua, fuente de vida. Dichas cuevas no hay que ser muy docto en la materia para comprender que debieron servir a muchas poblaciones nómadas desde épocas prehistóricas.
                                       
De la Edad del Bronce existe un importante yacimiento, más cercano a La Puebla que a Peñaflor, la Mesa Cordobesa ( I y II), como sus nombres indican, ocupan una mesa de forma alargada de gran valor defensivo y estratégico. Rodeada en parte por los barrancos producidos por el río Retortillo, el flanco menos protegido se defendió con un lienzo de muralla que a la vista de hoy parece una gran acumulación de piedras. En la vertiente sur, a pesar de que la pendiente es muy acusada, parece que también se construyeron muros defensivos discontinuos en sucesivas terrazas. El poblado, por los hallazgos superficiales, debió tener una gran extensión, aunque es probable que en su interior el hábitat fuera disperso, como ocurre en otros poblados tartésicos coetáneos. Su función estratégica y su cualificación defensiva debió complementarse con el control de la ruta que conduce a la sierra y, quizás, con la explotación de las minas cercanas. No obstante, a diferencia del asentamiento vecino de El Turuñuelo-La Cerquilla, en su superficie no se registran escorias ni restos de actividad metalúrgica.
La Cerquilla de época tartésica y turdetana, ( siglos X-IX hasta finales del III a. C.) todo un oppidum o fortificación amurallada, reforzada con bastiones, en una mesa de aproximadamente 6 hectáreas. La presencia en superficie de numerosas ánforas “turdetanas” y de escoria de mineral parece indicar su carácter de mercado y enclave orientado al acceso a la sierra y a los cotos mineros (Ferrer y otros 2002).Este asentamiento pudo ir desapareciendo a partir de la época romana.



Torreón cónico izquierdo de los dos que conforman la entrada a la fortificación tartésica de La Cerquilla
 Ya en el siglo XV sabemos que los abrigos naturales de El Turruñuelo  sirvieron de refugio tanto a personas de ambos pueblos que huían de las temibles pestes ( gripes mortíferas, quizás por la falta de una alimentación e higiene adecuadas) y a eremitas o ermitaños ( personas que, viviendo en soledad, se dedicaban a la oración y a la penitencia).


Cueva de El Turruñuelo frente al antiguo convento de San Luis del Monte
En estas últimas personas pensaría el franciscano Fray Juan de La Puebla1, como potenciales frailes para su convento, cuando en 1492 se dispuso a fundar el de San Luis del Monte2 en El Turruñuelo, de manera similar, ( y procurando un entorno parecido), a como dos años antes había hecho en Hornachuelos con el de Santa M.ª de los Ángeles3.

 Se relata en el acta fundacional del convento de San Luis del Monte, que se produjo por aquel tiempo un grave contagio, con muchas muertes en lugares a orillas del Guadalquivir, dedicándose fray Juan de La Puebla y sus hermanos franciscanos de Hornachuelos a la asistencia espiritual a los contagiados y a dar sepultura a los difuntos, cuando resultó también contagiado de la peste el hijo de los señores de Palma D. Luis Portocarrero y D.ª Francisca Manrique, siendo requerido Fray Juan para que lo asistiera. He aquí que el hijo llegó a curarse tras la intervención del venerable franciscano  y sus padres, agradecidos, le ofrecen ayuda en la fundación del convento que también pretendía levantar  junto al Retortillo4.

Restos del antiguo convento de San Luis del Monte en El Turruñuelo fundado en 1492, año del descubrimiento de América

 Efectivamente le conceden un lugar equidistante, a una legua, de La Puebla, de Peñaflor y de Palma5 que en dicha acta fundacional se describe literalmente: “Está en las faldas de Sierra Morena, mira a los llanos de Andalucía; desde las azoteas del convento se ven las sierras de Ronda, Antequera y Granada, distantes muchas leguas. En el contorno se crían por los campos abundantes comidas y silvestres frutas: alcaparras, algarrobas, espárragos6 y de otros géneros. En la parte norte, un profundo valle lleno de cuevas y de grutas acomodadas al retiro y vida penitente(…)El convento, descubierto al sol de la mañana; por las raíces del encumbrado monte corren las aguas del río Retortillo que a poco más de media legua se mezclan y confunden con las caudalosas del río Guadalquivir (…)De la huerta del convento bajan dos abundantes golpes de agua, hijos de una copiosa fuente y riegan muchos cidros, naranjos, limones, árboles frutales y hortalizas con abundancia; es la huerta famosa y de grande recreación religiosa”. Continúa relatando que vinieron  religiosos del de Santa Mª de los Ángeles de Hornachuelos a trabajar en las obras, agradándoles mucho el sitio por ser semejante al de ellos. Y más adelante: “ Fue creciendo la fundación, edifícase la iglesia y dormitorios, no con la grandeza que querían los Patronos (…)Favorecían los señores a este convento como cosa propia (…)D. Luis Portocarrero no olvidó el beneficio de haber recuperado la salud ( de su hijo)7, es de nobles corazones, pudo hacerlo, porque después fue el primer Conde de Palma, valeroso caballero y Capitán grande en milicia militar: Sirvió a los Reyes Católicos en varias guerras…” Termina el acta diciendo: “Venían muchos a la dirección y obediencia de Fray Tomás de Angulo, su primer guardián, varón de gran espíritu, discreción y santidad…”

Estos frailes del Turruñuelo, colaborarían junto con los de Hornachuelos en la construcción del convento franciscano, y su magnífica Iglesia, de Palma del Río y posteriormente en el siglo XVIII a petición de las autoridades y los vecinos de Peñaflor se trasladarían a esta población, a un edificio del mismo nombre que les ayudaron a construir en la calle Largo (hoy Juan Carlos I)

Finalmente, señalar, que en límite Sur de este espacio natural, y ya en terrenos de Malapiel, también junto al Retortillo y sobre una mesa, permanecen en pie restos del castillo almohade de El Toledillo (S. XI-XII) de gran significación histórica y arqueológica. Entre ellos, destacaríamos la torre del homenaje y el aljibe así como los abrigos naturales que lo circundan, señal inequívoca de anteriores asentamientos en este lugar.

                                                                                        
Notas aclaratorias de Rafael Velasco:

1.- Fray Juan de La Puebla nació a mediados del s. xv en Puebla de Alcocer, hijo primogénito de los condes de Belalcázar, inició su vida religiosa  como fraile jerónimo, optando posteriormente por la vida más austera de los franciscanos.
2.- “El monte”, sinónimo de lo que hoy denominaríamos como “la sierra”
3.-El nombre de Santa Mª de los Ángeles le viene del primer convento fundado por los seguidores de San Francisco en el lugar en el que el santo prefería orar cerca de Asís: en una “ porciuncula” ( en español:”pocilga”).
           4.- El nombre de San Luis del Monte le fue puesto al convento por haberse fundado bajo la advocación de San Luis, obispo de Tolosa y también fraile franciscano, a instancias del señor de Palma D. Luis Portocarrero. El nombre de San Luis lo tomaría también la huerta que ha tenido actividad hasta tiempos recientes.
           5.- Los dominios del Mayorazgo de los señores de Palma comprendía gran parte de los actuales términos municipales de La Puebla de los Infantes, Peñaflor y Palma del Río; con importantes posesiones en Écija. D. Luis Portocarrero había obtenido el señorío  de La Puebla de los Infantes en 1467.Lógicamente fue dueño también de Almenara, cuyo castillo fue fortaleza muy apreciada por él.
          6.- Todavía abundan los espárragos en El Turruñuelo, no tanto los algarrobos y las alcaparras. Estas han estado desaparecidas durante siglos; desconocemos por qué, porque hoy se pueden criar perfectamente en estas tierras.
         7.- “( de su hijo)”. Sobreentendido. Del autor del artículo.


Bibliografía:

. Acta fundacional del convento de San Luis del Monte. Revista Ariadna nº 1, año 1986, del Centro Municipal de Estudios Locales de Palma del Río.
. Fray Juan de La Puebla y los orígenes de la provincia de los Ángeles, de Salvador Hernández González, con citas de diversos autores.
. Memoria- Estudios Históricos Arqueológicos. Turismo y Cultura Peñaflor (Sevilla). Web Iltmo. Ayuntamiento de Peñaflor.
. Informe de prospección arqueológica superficial del T.M. de Peñaflor. Varios autores. 2002.