sábado, 14 de marzo de 2020

Fabricación del jabón casero tradicional de La Puebla de los Infantes


Tras otras artesanías de La Puebla tratadas en este blog : de la pleita, la vareta, las maderas, la talabartería, el encaje de bolillos, los dulces caseros, la calera y la cal, el carbón vegetal, los huertos, los hornos de los campos, las fuentes, los pozos…le toca ahora el turno al jabón casero, “el de siempre” que diría Anita Grueso, que junto con Isabel Castaño lo vienen fabricando al unísono desde hace tiempo, como un recurso que, aparte su significado:  el reciclaje del aceite vegetal usado, la ayuda mutua o la autosuficiencia que les supone a ellas y que tuvieron nuestros antepasados frente a la dependencia  que padecemos ahora, el resultado no puede ser mejor tanto para la higiene personal como para la ropa, especialmente para la ropa blanca.

Materias primas y útiles para la fabricación del jabón

Hemos quedado en la casa de Anita con patio, almacén y corral con muy buenas condiciones  que facilitan todo el proceso de la fabricación del jabón.
Las dos vecinas funcionan muy coordinadamente y tienen a punto todo lo necesario. En esta ocasión las materias primas me dicen que  son: 
-         15 litros de aceite usado ( oliva y girasol)
-         15 litros de agua templada
-           3 Kgs. de sosa cáustica, o “barrilla”
          (1 Kg. por cada 5 litros de aceite)














Se vierte todo en un cubo,en este caso grande de plástico, y se va moviendo siempre al mismo ritmo en el sentido de las agujas del reloj hasta que se espese, que ocurre al cabo de una hora y media aproximadamente, por lo que una persona va turnándose con la otra y entre las dos es más llevadero el proceso de mover la mezcla.  
















Esta, una vez espesada, la vierten a continuación  sobre cajas de poliespán, de las que utilizan los pescaderos, a las que previamente se les ha abierto unos agujeritos por donde debe rezumar la barrilla. En este estado de endurecimiento deberá estar unas 24 horas, pasadas las cuales se procede a su troceado según el tamaño que se desee. Se puede hacer con un cuchillo grande o mejor incluso con un alambre fino tensándolo sobre el bloque de jabón.






Finaliza todo al cabo de unos 20 días de secado a lo largo de los cuales se irá poniendo blanco, dispuesto para ser usado.


He aquí un botón de muestra de costumbres que no deberían perderse en el pueblo como tantos otros procesos, como el de conservación de vegetales y hortalizas de los huertos por ejemplo, que aparte el sentido de la autosuficiencia y el reciclaje nos supondrían utilizar  productos mejores y más naturales y saludables que los que compramos.


Muchas gracias a Anita y a Isabel por su colaboración al haber hecho posible este reportaje sobre autosuficiencia en La Puebla de los Infantes.