domingo, 17 de marzo de 2019

Entrada número 100: Un pueblo encantador


























Llegados a la entrada número 100 de este blog procedía que esta fuera especial. Había pensado que fuera como un resumen o recapitulación de todo lo anterior. Mientras andaba en estas cavilaciones he tenido la suerte de que me visitaran las musas y surgiera el poema que publico en primicia a continuación y que se titula como la entrada. Espero haber puesto en valor en él los principales signos de identidad de La Puebla de los Infantes para que pueda ser considerado como lo proclama este blog y quien lo gestiona, como

                                       UN PUEBLO ENCANTADOR

Un Santo  lo protege, y, con montera,
le regala ansiadas lluvias otoñales.
El agua, en todas sus  sinfonías y variedades:
fuentes, manantiales, riachuelos, embalses,
acueductos, norias, pozos, acequias,
 pilares, pilones y pilas monumentales.
En arroyos serranos, verdes y doradas choperas.
Radiales caminos que serpentean entre dehesas y olivares.
Bellos horizontes crepusculares.
La mayoría de las noches, cielos limpios y estrellados.
Profunda historia de los que vinieron para quedarse
y de los que se marcharon sin retorno.
De ambos, innumerables recuerdos
en la memoria y en importantes monumentos.
Ganchal de caleros.
Praíllo de juegos.
Desanche y Llanillo de encuentros.
Paseo de Mesones.
Histórica plaza del Ayuntamiento.
Vigilante castillo.
Honda e insondable Meína.
Acogedores sardineles.
Tradiciones festeras y  semanasanteras
entre las que triunfan las patronales
de la Virgen de las Huertas
y de sopaipas no menos acogedoras,
en la no menos popular y variopinta de Las Candelas.
Jolgorio en romería y en atrevidos carnavales.
Tradición también en la briega del ganado,
en la siembra y los preciados olivares.
Pequeñas propiedades que encuentran su acomodo
en un pequeño mundo a veces acotado,
y apuestas en ellas por un turismo rural acrecentado.
Mujeres decididas, constantes, resolutivas.
Hombres bonachones y tolerantes.
Como buenos andaluces, todos ellos y ellas, nobles,
con capacidad de adaptación y de aguante.
Estas y algunas notas más
conforman la villa y sus habitantes
que a muchos propios gustan llamar “El Pueblo”
por su  identidad y personalidad palpables.
Se trata de un pueblo con encanto y bello.
Se trata de  La Puebla de los Infantes.




















































viernes, 8 de marzo de 2019

Paisajes de agua (III): Los característicos pozos embovedados de La Puebla de los Infantes


Pozo embovedado con abrevadero aparte en el olivar de José Santana González

 Tras el Molino de Sofío y la Presa y embalse
 José Torán, les toca el turno a estos pozos tan característicos que tenemos en toda la geografía de nuestro término municipal en los que hubo asentamientos humanos, en las también típicas casillas, sobre todo a partir del siglo XVIII con el auge de la agricultura. Son muchos, la mayoría en buen estado y con agua en su seno, otros dado su total abandono han comenzado a estar en ruinas.

Pozo-abrevadero en el  Pago de la Marquesa (Familia Gutiérrez- Villanueva)












Detalle del entibado del pozo anterior


Pozo del entorno del Ganchal en parcela de la familia Gutérrez- Villanueva




          Detalle de la cúpula del pozo anterior


Debemos tomar conciencia de su mantenimiento, ya que forman parte del Patrimonio Local y dado su gran interés: histórico, antropológico, social,cultural, turístico… para conservárselos a las generaciones futuras.




        Pozo-abrevadero  en El  Timonar de la familia de José Manuel Santana que recientemente le han realizado obras de mantenimiento.


Con ellos queremos reconocer y homenajear a nuestros antiguos poceros, y por extensión a los trabajadores de la piedra y a los alarifes y albañiles que nos han precedido, en el duro quehacer de modelarla: extraerla de las entrañas de la  tierra, emplearlas en la construcción de edificios, en la fabricación de la cal,  los entibados de minas y  de estos pozos que tratamos, la construcción de paredes o muros de piedras secas de los campos, por cierto ya considerados recientemente  Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


                         Pozo - abrevadero junto al arroyo de La Dehesilla   
      Como digo, a la construcción de estos pozos se llega tras un largo recorrido del manejo de las piedras y su significado en el pueblo:
·       La antigua tradición de las canterías (La Cantera, La Canteruela…)
·       La extracción de piedras calizas para la fabricación de cal.
·       El Ganchal, lugar emblemático en tanto que auténtica escuela de caleros, único en toda la comarca.
·       Familias especializadas en el arte de la fabricación de muros o paredes de piedra seca.
·       Y a  todo lo anterior, podríamos añadir la larga tradición de la minería en diversos puntos del término municipal de La Puebla ( por aquello de los entibados tan perfectos de estos pozos) .Y qué decir del  arte de la albañilería que tanto se ha prodigado también, que nos viene de muy lejos en el tiempo, y que se ha ido demostrando en todo el patrimonio histórico del pueblo, en el que destacamos aquí y ahora los pozos embovedados, dispersos por terrenos de labranza y olivares sobre todo. Por lo que en estos pozos que tratamos no solo admiramos sus entibados perfectos de piedra  sino sus  bóvedas semiesféricas o cúpulas, algunas de ellas también perfectas,  para proteger el agua que había que preservar como bien apreciado para  el abastecimiento humano y que se compartía con animales en abrevaderos, algunos de estos consistentes en el vaciado de una sola piedra o sillar. En el mismo sentido podríamos referirnos también a los acueductos, norias, acequias, albercas... que todavía por suerte y en parte disfrutamos.
Pared de piedra seca en El Toril. Al fondo, La Puebla


Última calera de El Ganchal de Juan Antonio Saravia 




sábado, 9 de febrero de 2019

Juan Núñez Guerrero, investigador de la Historia de reconocido prestigio






Juan Núñez Guerrero

Con motivo de haber ganado el IV Premio Nacional de Investigación en Historia, Patrimonio documental y Archivos “Antonio García Rodríguez” 2018, hemos quedado en vernos con Juan Núñez Guerrero uno de los días de su reencuentro con este su pueblo, La Puebla de los Infantes, con motivo de la famosa Fiesta de las Candelas 2019, para darle la enhorabuena y acercarnos a la persona y al investigador y conocer más sobre él.
 Juan Núñez Guerrero, nace  en La Puebla de los Infantes, Sevilla, en 1966. Licenciado en Historia, especialidad Antigua y Medieval, por la Universidad de Sevilla. Funcionario perteneciente a la administración del Parlamento de Andalucía, adscrito a los Servicios de Biblioteca,  Documentación y Archivo.
Ha publicado dos libros y diversos artículos en revistas locales de temática histórica, especialmente centrados en la Andalucía medieval y musulmana.

A destacar los siguientes:
          - El libro "Écija musulmana. Historia Política", editado por la Asociación Cultural Ecijana "Martín de Roa", Écija, 2007, (212 págs.).
          - El artículo "Notas sobre Marchena en época islámica" ganador del XVII Certamen Literario Villa de Marchena "Rosario Martín" (apartado histórico) organizado por el I.E.S. “Isidro de Arcenegui y Carmona” en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad de Marchena (2017).
          - El relato “El Prisionero de Segura” ganador del VI Concurso de Relato Histórico “Domingo Henares” convocado por el Excmo. Ayuntamiento de Puente de Génave, Jaén, 2017.
          - El libro “El cisma del PSOE. El mitin de Écija (31 de mayo de 1936). Violencia interna en el PSOE durante la primavera del Frente Popular” ganador del IV PREMIO NACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN HISTORIA, PATRIMONIO DOCUMENTAL Y ARCHIVOS <<ANTONIO GARCÍA RODRÍGUEZ>> 2017 convocado por el Excmo. Ayuntamiento de Carmona, Carmona, 2018 (303 págs.).
Este Premio Nacional está organizado por el Ayuntamiento de Carmona y cuenta con la colaboración de la Universidad de Sevilla, la Diputación de Sevilla, la Asociación de Archiveros de Andalucía, la Asociación de Cronistas e Investigadores Locales y el Hotel Alcázar de la Reina de Carmona.


Juan recogiendo el premio de manos del Jurado

Durante nuestra conversación le hemos preguntado por el significado de este  premio para él
 - Cualquier muestra de reconocimiento, es lógico, supongo que como a cualquiera, me resulta, por supuesto, gratificante, máxime cuando el galardón implica por parte de los organizadores del premio el enfrascarse en el esfuerzo de edición de mi trabajo en forma de libro, que es un proceso tedioso, complicado y caro. Creo que cualquier aficionado a la investigación, en mi caso, la histórica, pero de cualquier índole en el fondo, aspira, tras concluir la redacción de su obra a transmitir –con mayor o menor acierto- las informaciones y conclusiones en ella establecidas, a conectar con gentes que participan de sus mismos afanes e intereses culturales y pienso, sobre todo, que a promover el debate y la reflexión sobre nuestro extraordinario pasado e inagotable acervo cultural. Y si el mensaje cala y llega –mucho mejor en forma de publicación- a un público más o menos amplio interesado en el tema, pues miel sobre hojuelas.


Juan agradeciendo el premio recibido
Hemos conversado sobre su trayectoria como  investigador:
-  Pues mi currículum da idea de mi trayectoria. Mi interés se centra principalmente en dos líneas de investigación bien diferenciadas en el tiempo aunque bastante más coincidentes en el espacio: casi todos mis proyectos han girado en torno al ámbito de la historia local –La Puebla de los Infantes y Écija fundamentalmente- pero dentro de un marco temporal muy amplio: la Edad Media (bien el período andalusí, bien la Andalucía cristiana inmediatamente posterior a la reconquista) así como la etapa mucho más reciente en torno a la IIª República y el preludio a la guerra civil.

Y sobre proyectos en cartera pendientes de realizarse:
 - Leo todo lo que puedo –por puro placer personal- sobre los períodos históricos que hemos comentado más arriba y otras mil cosas más, así que estoy en un momento  bastante “disperso” en cuanto a intereses de estudio e investigación. No obstante, como una cosa lleva a la otra, he acumulado un buen bagaje de datos, fichas y obras sobre la historia andalusí y la Andalucía de la IIª República, así que algún tema surgirá con el que animarme a futuras investigaciones de carácter local o regional.


Imagen antigua del casco histórico de La Puebla de los Infantes

Finalmente le hemos pedido su opinión acerca de  la investigación en torno a la historia de La Puebla de los Infantes:
- Es complicado acercarse a la misma. No sólo es que no se haya publicado la más mínima monografía al respecto, por modesta que fuese, sino que escasean las fuentes textuales y de archivo que son, por desgracia, casi inexistentes con anterioridad a la Edad Moderna (de ahí la importancia de la arqueología y otras disciplinas auxiliares como la toponimia para un acercamiento a nuestra historia antigua y medieval). Se debe indagar, asimismo, en el archivo municipal –cuyas series se inician en 1840- y otros como el arzobispal o el de la Diputación de Sevilla que seguro guardan documentos del máximo interés. No obstante, creo que los aficionados e interesados en nuestro pasado local vamos perfilando, esbozando -eso sí, cada uno por su lado-  un conjunto apreciable de estudios cuya síntesis habría que empezar también a elaborar cuanto antes y, no menos importante, crear una bibliografía, un fondo documental que recopilara lo ya trabajado y publicado (artículos, fotografías, etc,)  con el fin de dotar de accesibilidad a estos estudios tan diversos y por desgracia muy desperdigados e inaccesibles en muchos casos a los amantes de la historia puebleña. No todo es malo: son muchas las revistas de feria que han recogido contribuciones al respecto (que asimismo habría que preservar, coleccionar y digitalizar) y varias otras publicaciones que van enriqueciendo el panorama histórico local. Todo este bagaje  permite, a su vez, avanzar en nuestro conocimiento del mismo y evitar innecesarias repeticiones. Por lo tanto, habría que intentar, en la medida de lo posible, dar una consistencia, una primera forma textual a lo ya sabido para seguir abundando en el tema con paso firme en un futuro próximo.  Y no hablo sólo de la dispersión o dificultad de acceder a estos trabajos. Los ya publicados. También hay que salvaguardar –y a prisa- otro tipo de documentación (memoria oral, coplas, aperos, utensilios, etc.) que recogió la perspectiva popular, la intrahistoria, de unas gentes vinculadas por siempre,  hasta hace una o dos generaciones, al duro trabajo del campo y que de tal manera legaron sus experiencias, duras generalmente, a sus descendientes. En fin, a pesar de que el conocimiento de nuestro pasado va a presentar una serie de lagunas casi insalvables hay mucho material que recopilar, preservar y analizar. Es un poco la tarea de todos.

Reiteramos nuestra enhorabuena a este puebleño de pro por su trayectoria y su obra investigadora y le agradecemos su colaboración para la elaboración de esta 98ª entrada del blog.

sábado, 26 de enero de 2019

Nuestra apuesta por el emprendimiento en agricultura y ganadería ecológicas puebleñas

Hace un mes aproximadamente tuve la ocasión de recorrer una vez más las modernas instalaciones del proceso de fabricación del exquisito aceite de oliva virgen extra que elabora la Sociedad Cooperativa Andaluza Virgen de las Huertas de La Puebla de los Infantes con algunas capturas de fotos durante el recorrido.





Lo primero que se me ocurrió con algunas de ellas fue publicar en Facebook la prueba fehaciente de que la Naturaleza es agradecida y nos devuelve siempre el trato que le damos, a veces, como el caso que nos ocupa, con matices sustanciales. Y ello  con los enunciados siguientes:

Foto 1: Zumo de aceituna no ecológica saliendo de la centrifugadora.



Foto 2: Zumo de aceituna ecológica.




Foto 3: Verdadero oro líquido procedente del cultivo ecológico= natural, como lo hacían los que nos han precedido.



Sirva este sencillo muestreo para en primer lugar reconocer lo que se viene realizando en el pueblo sobre agricultura ecológica, en concreto la producción de aceite de oliva ecológico virgen extra, de la que ha sido pionera la SCA Virgen de las Huertas. Me consta que así mismo se está experimentando también en algunas explotaciones ganaderas puebleñas.
En segundo lugar para animar a seguir avanzando por este camino: si nuestro campo, sobre todo nuestra agricultura, no puede competir con otras, hagamos que lo pueda ser emprendiendo en agricultura ecológica: Hay variedades de hortalizas que en La Puebla se podrían cultivar estupendamente, porque los que nos han precedido ya lo consiguieron. El mismo planteamiento se podría aplicar a la ganadería que con los ancestros también fue ecológica, como lo fueron los huevos, los pollos, los pavos...




Más posibilidades para nuestro campo y más trabajo y riqueza para el pueblo.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Palabras y expresiones puebleñas (II)

                                          
"Nuestras palabras producen nuestros  pensamientos, abren espacios emocionales y en el caso que aquí nos ocupa nos adentran en nuestra historia profunda" (El autor)



                                  
Hace unos días, disfrutando del otoño por la sierra, tuve la ocasión de asistir a la presentación de un libro en San Nicolás del Puerto: “Nuestras Palabras. El Andaluz de la Sierra Norte Sevillana”, de José Luis Rodríguez Rubio, Imprenta. Diput. de Sevilla.
Tras leerlo detenidamente al tiempo que confrontaba su contenido con el famoso “ Vocabulario Andaluz”, de Antonio Alcalá Venceslada, Edit. Gredos y con el “Palabrario de La Puebla de los Infantes” que se elaboró vía Facebook hace unos años en el pueblo, extraigo algunas impresiones que saco al respecto y las hago partícipes en lo que sigue:




  • Vaya por delante mi reconocimiento al grupo de personas que coordinó dicho Palabrario, como un intento de elaborar un léxico propio y genuíno de La Puebla y, dicho sea de paso, ahondar en la propia identidad puebleña, que es muy importante.
  • En el libro al que hago referencia al principio se señalan como palabras y expresiones originarias de La Puebla: canilla (utensilio para limpiar el vino de impurezas, compartido con Constantina), chijate ( compartido con Las Navas),misto (por cerilla), palpitrana, perniquebrada (referido a las reses), sardinel y sopaipa. Y las expresiones: Eres más apañao que unas medias de trabilla y De La Medina me fui al Gredal…( Como burla del hablar fino).
  • Es cierto que hay muchas palabras que se consideran originarias de La Puebla: ancá, cabete, arriscao, golimbrear,… ;pero, aparte de que no está contrastado suficientemente, resulta que se emplean en diversos pueblos de la Sierra Norte de Sevilla.
  • Por el contrario, hay palabras y expresiones utilizadas aquí que no se han hecho valer como de La Puebla y no aparecen ni en los libros señalados al principio ni en el Palabrario que se ha elaborado hasta ahora. Ejemplos: choto ( ciervo pequeño. En otros lugares de nuestra sierra se refiere solo al chivo), emberracao,  yo tú (yo en tu lugar), chispa más o menos, eso son perrillas de queso, no servir ni para estar escondío, estar detrás de las pitas…
  • En los dos libros mencionados y en nuestro Palabrario llama la atención la abundancia de sinónimos relativos a la borrachera, al que la padece y al "pirriaque".


Conclusión: Animo a las personas que iniciaron el Palabrario a que no desfallezcan en su intento de, como en las obras de arte, no dejar de repasarlo, pulirlo, contrastarlo…hasta que se consiga la obra perfilada que pueda ser llevada a la imprenta, que forme parte de la historia profunda de La Puebla y quede para los anales, aunque abierta a seguir completándose, eso siempre.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Reconocimiento de La Puebla de los Infantes a su hijo Faustino Muñoz Soria

En estos días publica el periódico digital La Plaza de Sierra Morena una información (http://www.laplazainformacion.com/category/salita/) que  yo le había enviado hacía algún tiempo sobre un evento importante que tuvo lugar en nuestro pueblo a finales de octubre. Para que quede constancia de él para la posteridad lo traslado a modo de reportaje en una nueva entrada del blog, la nº 95.

El  Sr. Alcalde informando del reconocimiento por parte del Ayuntamiento

El pasado  miércoles 24 de octubre, una representación del pueblo, encabezada por el Sr. Alcalde, Ayuntamiento y familiares, le hicimos un merecido reconocimiento a D. Faustino Muñoz Soria, puebleño sobresaliente y mejor persona, que tras tener que dejar el pueblo en los años de la diáspora andaluza a otras regiones y países, no se limitó a ganarse su sustento sino que investigó afanosamente en el mundo de las aguas, sobre todo, que tanto le gustaba. Hoy es profesor de agua mineral en diferentes escuelas de hostelería de Cataluña, Madrid, Sevilla y Bilbao con importantes premios como el Nadal de Gastronomía de 2008. Ha tenido asimismo mucha resonancia  su ya famoso libro "Aguas de España y del Mundo",Edit. Omega, 2017, al que seguro que seguirán otros, y en el pueblo el capítulo que le dedica a las aguas de La Puebla de los Infantes. En fin ha llegado a ser un importante sumiller reclamado como experto en aguas, vinos, cavas, champagnes, cervezas y destilados por muchos puntos de España a los que lleva por bandera su pueblo La Puebla de los Infantes.

Faustino y su esposa rodeados de familiares

Enhorabuena a Faustino y felicidades a sus hermanos y familiares.
                                                                  
Faustino, emocionado, leyendo el contenido de la placa que le fue entregada por el Sr. Alcalde


Placa en justo reconocimiento a Faustino

        A continuación celebramos el acontecimiento con una comida de confraternidad en el Restaurante Agredano que tuvo  el detalle de ofrecer platos típicos de La Puebla en atención a Faustino.

Faustino acompañado por sus tres hermanos en día tan importante para él

               
          
A los postres le pedí que me firmara su ya famoso libro "Aguas de España y del Mundo" en el que participamos juntos en lo relacionado a fuentes y manantiales de La Puebla de los Infantes



                                                             Rafael  Velasco


                                 

       

jueves, 1 de noviembre de 2018

Curiosidades de la toponimia puebleña (I)


Como homenaje a la intrahistoria puebleña con motivo de haber sobrepasado este blog  a fecha de hoy ( 01-11-2018)
 los veinte mil seguidores/as


La Puebla de los Infantes, otoño de unos años atrás

          Enunciados a modo de Preámbulo:


·       No descubriremos nada nuevo acerca de la riqueza de nuestra habla andaluza y cómo resolvemos con los nombres determinadas situaciones que pudieran prestarse a confusión.
·       Topónimo, del griego “topo”: lugar y “ónoma”: nombre. Topónimo: Nombre de un lugar.
·       Lo que se refiere aquí no es exclusivo de La Puebla ( Sí los topónimos concretos, lógicamente). Cosas parecidas oímos en otros pueblos.


Pza. de la Constitución/ Pza. del Ayuntamiento
                       
    Entrando en materia:

    Lo que se expone a continuación forma parte de la historia profunda de los pueblos, de la intrahistoria como diría D. Miguel de Unamuno, a diferencia de la historia oficial, más superficial y a veces no asumida por el pueblo.
 Podríamos ilustrar lo anterior con temas como los del callejero: Las calles y plazas tienen su nomenclatura oficial, pero el pueblo  ha nombrado algunas desde siempre a su manera. La calle del Cementerio, salvo los que la habitan, el cartero y pocos más, saben que se llama oficialmente Colón. Igual podríamos decir de la Carretera Las Navas ( por Cánovas del Castillo) o El Desanche ( por la Avda. de Andalucía), y a partir de Las Pilas, el Camino de Palma ( por la cerretera de Peñaflor); o El Llanillo ( por la plaza de la Virgen de las Huertas), o la Pza. del Ayuntamiento ( por la Pza. de la Constitución), o la Calle Alfarería ( por La Cruz), esta última en un sector de personas mayores sobre todo como en el caso de la calle de la Caja de Ahorros ( por Antonio Machado). Y así hasta un largo etcétera en el que entrarían los nombres de las calles del anterior Régimen a base de generales adeptos, a los que el pueblo apenas prestó atención nombrándolas “a lo antiguamente”.


Pza. Virgen de las Huertas/  El Llanillo

Existen otras formas curiosas de nombrar lugares como es el caso del arroyo de La Medina que justo al atravesar el pueblo pasa a llamarse arroyo del Infierno, que, por cierto, es este el topónimo o nombre del valle por el que transcurre. Creemos que tiene relación con la famosa leyenda de los monjes del pueblo dedicados a la alquimia ( Ver entrada nº 20 “ Leyenda del arroyo del Infierno”  de este Blog).

Torre de la parroquia Ntra. Sra. de las Huertas que se relaciona con el pasado monacal templario

 O el arroyo del Alfar, que al llegar a la Huerta del Pesebre pasa a llamarse arroyo del Álamo. Desconocemos el por qué, lo cierto es que desde aquí su bosquecillo de ribera empieza a tener álamos.
Y refiriéndonos a La Medina, ¿ saben ustedes que este topónimo le da nombre a tres famosos pozos? Aunque obviamente el pueblo sabe distinguirlos: el primero, según se sale del pueblo sería el Pozo de Santa Ana, el segundo, nada más salir por la calle San Antonio sería el pozo- abrevadero  de La Medina, o la estación de Borrego, como lo nombra Nazario Castaño Morgado en su famosa Canción del Término Municipal, a la que tantas veces tenemos que acudir para salir de dudas. Y el tercero sería el pozo de La Medina propiamente dicho, aunque también se le suele poner “el apellido de Los Molina” para evitarse confusiones.

Pozo de Santa Ana

Otra curiosidad toponímica interesante sería la del nombre de nuestro cerro de referencia: el Santo, por el cerro de San Cristóbal. Me han informado recientemente que los antepasados lo nombraban de esta última forma hasta que llegó a ser dueño de los olivos del “cerro del Repetidor” un señor que se apodaba “El Santo”, fue entonces cuando este segundo cerro empezó a nombrarse como “cerro del Santo”, que no duraría mucho, creo, porque se comprende que el pueblo “cortó por derecho” y unificó y centralizó  la santidad en el cerro de más categoría, en el de San Cristóbal.


A la izquierda, cerro de San Cristóbal/ cerro Santo. A la derecha, cerro " del Repetidor"
  El último topónimo a destacarse por ahora para no hacer muy extensa esta información es el que nombra a una de nuestra fuentes más famosas: La fuente Burgana. Ha habido algún que otro debate en el pueblo sobre si debíamos nombrarla así o Vulgana ( "popular" de vulgo: pueblo), por desconocerse el origen de su topónimo. Creo que la solución la tenemos en el diccionario de la Real Academia Española que contiene el término "burga":manantial de agua caliente (Por ejemplo, Las Burgas de Orense). Parece ser que de origen vasco: bero-ur-ga "lugar de agua caliente". 

Resulta que nuestra fuente Burgana, en opinión de personas cercanas a ella me confirman que sin ser caliente su agua, se podría considerar tibia o de más elevada temperatura que la ambiental cuando "revienta". La verdad es que hace tanto tiempo que no lo hace que yo no lo recordaba.
Conclusión: El pueblo sabe lo que dice.

La fuente Burgana la última vez que reventó (*). Al fondo La Puebla de los Infantes



(*) Referida esta expresión  a la salida del agua de manera generosa entre unas piedras del olivar de Cristóbal Molina Román en años de gran pluviosidad al desbordarse el freático del acuífero.