viernes, 16 de abril de 2021

Dos rosáceas en competencia: Curiosidades de nuestra flora (3)

 

                     Espino de majoleto por la zona de La Vera


En primavera, en nuestros hábitats naturales y zonas de humedad, montañosas o en vaguadas, entran en competencia dos rosáceas: el espino de majoleto, también majuelo, espino blanco o espino albar, y el rosal silvestre, rosa canina o escaramujo; los dos con sus espinos típicos de esta familia, el primero con tendencia a ser árbol y de flores blancas, y el segundo aunque arbusto puede conseguir tamaños considerables como el de la fotografía, sus flores blancas o rosáceas con cinco pétalos. Particularmente son esplendorosos los dos "primos hermanos" en la margen izquierda del embalse José Torán.


                                  

                                                 Rosal silvestre junto a la fuente de López
                        

Propiedades de estas dos rosáceas: Con tanta profusión de flores no le haremos daño al espino blanco recolectando algunas de ellas para infusiones. Desde siempre se tomaron para la tensión arterial y como relajante para nervios e insomnios.



                Detalle de flores y frutos del espino de majoleto


En cuanto a los frutos del rosal silvestre, conocidos como escaramujos, son de los más ricos en vitamina C pudiéndose ingerir fabricándose con ellos mermeladas.



                               Detalle de flor y frutos del rosal silvestre